
En pistas cubiertas se corren sobre distancias de 60 metros y al aire libre sobre distancias de 100, 200 o 400 metros. En estas carreras el atleta toma la posición inicial establecida en el punto de partida, y al sonido del disparo de un juez, el atleta se lanza a la pista y corre a máxima velocidad hasta la línea de llegada. Los atletas alcanzan la tracción estacionando los pies contra unos bloques individuales de metal o plástico, llamados tacos de salida, diseñados para servir de apoyo a los pies del corredor y están colocados justo detrás del punto de partida. Una salida rápida es fundamental.
En este tipo de pruebas, el atleta se agacha en la línea de salida y, tras dar la partida, se lanza a la pista y corre a la máxima velocidad.Es necesario que el atleta tenga una buena elevación de rodillas, movimientos libres de los brazos y un ángulo de penetración del cuerpo de unos 25 grados.
